21/04/25

Especial Informativo: 22 de abril: Día Internacional de la Madre Tierra

 ¡Cuidar la Madre Tierra es un deber de Todos y Todas!


La Madre Tierra: la Casa de Todos
Algunas personas opinan que los fenómenos climáticos nocivos son un invento para someter voluntades. Otras personas miran a su alrededor y constatan los efectos de las actuaciones humanas nefastas en la naturaleza, los ecosistemas y las personas. Esta postura y la búsqueda de soluciones no es algo nuevo.

Resulta curioso que en el (hoy) negacionista Estados Unidos naciera el germen de esta celebración. En 1968, Morton Hilbert y el Servicio de Salud Pública de EE.UU. organizaron el Simposio de Ecología Humana, una conferencia para estudiantes universitarios sobre los efectos del deterioro ambiental en la salud humana. Este fue el primer antecedente del Día de la Tierra. ​
Poco a poco fueron surgieron iniciativas como el Proyecto para la Supervivencia, uno de los primeros eventos educativos de conciencia ambiental, llevado a cabo en la Universidad Northwestern el 23 de enero de 1970.

En ese mismo año, Ralph Nader (abogado, activista y político estadounidense de origen libanés que se opone al poder de las grandes corporaciones y ha trabajado durante décadas a favor del medio ambiente, los derechos del consumidor y la democracia) empezó a hablar de la importancia de la ecología.

También en 1970, el 22 de abril, se celebró la primera manifestación, promovida por el senador y activista ambiental Gaylord Nelson, para la creación de una entidad de control ambiental. Fue tal la presión social que el gobierno de los Estados Unidos creó la Agencia de Protección Ambiental y una serie de leyes destinadas a la protección del medio ambiente.


Rápidamente, el movimiento se extiende por el planeta y se van sucediendo los eventos. Entre los más destacados, en 1972, se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente. La Cumbre de la Tierra de Estocolmo cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales. A partir de esta conferencia, se instituyó el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente y se creó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entidad responsable de liderar la agenda ambiental mundial, fomentar una implementación coherente de la dimensión ambiental del desarrollo sostenible en la ONU y actuar como voz autorizada en favor del medio ambiente.

Sin embargo, no fueron acciones suficientes para preservar el planeta y sus ecosistemas por lo que la Asamblea General de Naciones Unidas designó el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra a través de una resolución adoptada en 2009. Este día es un recordatorio de que este planeta es el único que tenemos y ninguna ambición o proyecto puede ser más importante que la sostenibilidad de la biósfera global.

Cada año, las Naciones Unidas conmemoran esta fecha a través de la iniciativa "Armonía con la Naturaleza", una plataforma global para el desarrollo sostenible que organiza un diálogo interactivo anual con motivo de esta celebración.
Ni siquiera el recién desaparecido Papa Francisco escapó a la preocupación de cuidar de la Madre Tierra. Publica en 2015, “Laudato si”  una encíclica en la que reflexiona sobre el cuidado de la “casa común” y denuncia los efectos devastadores del deterioro ambiental. Con un enfoque integral, el texto articula la crisis ecológica con la pobreza, la justicia social y la responsabilidad intergeneracional. Francisco convoca a una conversión ecológica que no solo implica cambios individuales, sino también transformaciones estructurales en los modelos de producción y consumo. La encíclica fue reconocida por su lenguaje claro, su profundidad teológica y su llamado urgente a actuar frente a la emergencia climática.
Posteriormente, en su libro “Nuestra Madre Tierra” presentado el 24 de octubre de 2019, por la Librería Editorial Vaticana se recopilan textos en los que Francisco se refiere a la defensa del medioambiente, incluyendo la visión cristiana de la ecología.

La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales, las inundaciones y otros eventos climáticos han afectado a millones de personas. El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden acelerar el ritmo de destrucción del planeta.


De lo global a lo local: el río Aragón

Y, es que, ningún rincón del planeta está libre de los estragos que puede ocasionar el cambio climático y el deterioro ambiental, ni siquiera nuestro pueblo. Os traemos aquí un testimonio gráfico de la tremenda riada del Aragón que arrasó la piscifactoría a finales de la década de los 70 del siglo pasado.


Evitar sucesos tan dramáticos también está en nuestras manos, y, el primer paso para cuidar nuestros ecosistemas es conocerlos, por ello, queremos detenernos en nuestro río.


El río Aragón nace en el valle de Astún, Huesca, a 2.050 m sobre el nivel del mar. Esta cuenca drena una parte muy importante del sector occidental pirenaico hacia el Mediterráneo. Tras entrar en Navarra por el este, después de ser represado en Yesa, desemboca en la margen izquierda del río Ebro cerca de la localidad de Milagro, aportándole 4.182 hm3 anuales, el 24’8% de la aportación total del Ebro.



A lo largo de la historia, el agua del río Aragón ha dado vida a valles y pueblos: pesca, almadías, riegos... Entre los usos que aún perduran, a la altura del pueblo de Yesa existe un tramo de unos 3 km acotado para la pesca intensiva. En el mismo se realizan sueltas de alevines y truchas adultas triploides (estériles) para su posterior captura. A menudo, ejemplares supervivientes de estas sueltas son detectados aguas abajo de Yesa.


La antigua piscifactoría de Yesa, que en los años 50 y 60 se abrió para la cría de truchas arcoiris, actualmente se dedica al cultivo de esturión y la trucha asalmonada. Pyrinea ofrece una producción cuidada, deliciosa e innovadora que hace saboreable nuestro pueblo en muchísimas mesas repartidas por todo el mundo.



El río Aragón tiene un alto valor ecológico que lo convierte en un espacio privilegiado para el turismo y el ocio sostenibles.

El Tramo Medio del río Aragón, situado en el extremo oriental de Navarra, en los términos municipales de Yesa, Javier, Liédena, Rocaforte, Sangüesa, Cáseda, Aibar, Gallipienzo, Ujué, Murillo el Fruto y Carcastillo alberga hábitats naturales, flora y fauna silvestre representativos de la diversidad biológica de Navarra, que en algunos casos se encuentran amenazados de desaparición en su área de distribución natural o presentan una superficie de distribución natural reducida, bien debido a su regresión o bien debido a su área intrínsecamente restringida. Por ello, para activar sistemas eficaces y efectivos de gestión activa y preventiva que garanticen la persistencia de estos hábitats naturales y especies silvestres a largo plazo, este espacio -en calidad de Lugar de Interés Comunitario -LIC- se incluyó en la Red Natura 2000 [Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres (Directiva Hábitat)].

El 14 de septiembre de 2016, el Boletín Oficial de Navarra nº 178 publicó el DECRETO FORAL 53/2016, de 31 de agosto, por el que se designa el Lugar de Importancia Comunitaria denominado “Tramo medio del río Aragón” como Zona Especial de Conservación, se aprueba el Plan de Gestión de la Zona Especial de Conservación y del Enclave Natural “Soto de Campo Allende” (EN-5) y se actualiza el Plan Rector de Uso y Gestión de la Reserva Natural “Kaparreta” (RN-26).


En 2023, en el marco de los Planes de Sostenibles de Desarrollo Turístico de los Next Generation, los Ayuntamientos del Tramo Medio del Río Aragón y Cederna Garalur hicieron varias propuestas al Ministerio de Turismo. Gracias al trabajo de las técnicas de la UGET-Unidad de Gestión Turística de la Comarca de Sangüesa y el Prepirineo- y la Agente de Desarrollo de la Comarca de Sangüesa se han obtenido diferentes ayudas para proyectos que en estos meses se tendrán que culminar, como el itinerario Urdina, Camino por el río Aragón, que cuenta con varias intervenciones en Yesa.